La dación en pago es un término que en los últimos tiempos resuena en todos los medios en España. Consiste en el acuerdo de entrega del inmueble por parte del deudor a la entidad bancaria, a cambio de saldar la deuda contraída en la adquisición de dicha vivienda en España. Dicho de otra manera, la cancelación de la deuda hipotecaria a cambio de la entrega de la vivienda cuando el deudor no puede hacer frente a la deuda. Se trata de una alternativa que permite a muchas familias librarse de pagar por algo que ya no tienen.

lawyer Málaga

No obstante, al ser una transacción está sujeta a determinados impuestos en España. En dicha transacción habrá una ganancia o una pérdida según sea la diferencia del valor de la vivienda de cuando se adquirió la hipoteca a cuando se entrega al banco.

La dación en pago puede tributar en diferentes modalidades: como ITP y AJD (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, respectivamente) o IVA, según el caso.

En el caso de un particular, la liquidación del impuesto sobre la dación en pago corresponde a la modalidad ITP y AJD, más concretamente al TPO (Transmisiones Patrimoniales Onerosas). Generalmente esta carga impositiva la asumen las entidades bancarias ante las dificultades económicas del hipotecado.

En el caso de que la dación en pago sea entre un profesional/autónomo o empresa y un banco, y se trate de una vivienda de nueva construcción o en construcción, la dación en pago estaría sujeta al IVA, que se aplica al valor real según sea el momento que se realice la operación. En las segundas entregas y posteriores estarían exentas de IVA y tributarían por la TPO.

¿Quién está exento de tributar en España?

En caso de existir una ganancia patrimonial generada en España por la dación en pago, están exentos de tributar en el IRPF los particulares en riesgo de exclusión, sin recursos con los que afrontar el pago de la deuda, para ello deben reunir una serie de requisitos como:

  • Los miembros de la familia residentes en la vivienda no generen ingresos y no dispongan de bienes patrimoniales con los que afrontar la deuda.
  • El préstamo hipotecario recaiga sobre la vivienda hipotecada y el deudor.
  • La asignación de la hipoteca sea superior al 60% de los ingresos de la unidad familiar.
  • No disponer de otras garantías reales o personales.

 

Si desea información, asesoramiento o para cualquier consulta o gestión sobre derecho tributario, no dudes en contactar con nosotros despacho de abogados y economistas en Marbella.